El verdadero valor de los recursos naturales que pasamos por alto

Cuando adquirimos algo, valoramos a lo mucho dos factores: el costo en pesos y, muy rara vez, si realmente lo necesitamos. Pero la producción de un producto requiere mucho más de lo que vemos en la tienda. Probablemente tienes en mente el costo humano y el detrás de cámaras de lo que conlleva una tienda, como lo es el pago de la renta, de servicios y pago de personal. Pero hoy quiero llevarte más lejos en el proceso que implica producir algo.

Existen indicadores que aproximan el uso de determinados elementos para la producción de los productos, como por ejemplo la huella hídrica y la huella ecológica. La primera considera los recursos directos e indirectos que se necesitan, por ejemplo, para producir un kilo de carne. La huella ecológica comprende las áreas que pueden ser productivas, y que además asimilen los desechos producidos en el postconsumo de lo producido: es decir, analiza la capacidad del planeta. Son buenos indicadores que utilizan fórmulas complejas para dar con un número para ser localizado en una escala de muy dañino a poco dañino. Pero esto es una aproximación a todo lo que hay detrás de un producto o ser vivo.

Hay condiciones invaluables y que el humano difícilmente podría replicar. Pongamos primero como ejemplo a las naranjas.  Sintéticamente existen maneras de replicar e imitar su aroma y sabor, pero crear una naranja desde cero con sus valores nutricionales y biológicos está lejos de ser posible. No hemos podido imitar este motor que crea vida una y otra vez. ¿Imaginas cuánto costaría replicar una naranja desde cero? Desde los años de investigación de varios científicos involucrados hasta la tecnología necesaria para dar con el resultado, ¡sería increíblemente caro! Al igual que lo sería si hoy llegaran a vendernos un complemento alimenticio rico en vitaminas, magnesio, potasio, fibra y muchos nutrientes más, e incluso con envoltura biodegradable. Estamos tan acostumbrados a lo que nos da la tierra que dejamos de darle el valor que realmente tiene.

El monje budista Thích Nhất Hạnh presenta en su libro “Be free where you are”, un ejercicio para anclarse en el presente basado en la valoración de los alimentos. Invita a que cada vez que pruebes un alimento, por ejemplo arroz, des gracias al sol que maduró las plantas, al agua que las hizo crecer, a la tierra que las alimentó, a los agricultores que lo cultivaron y a las manos que lo prepararon. Desde que yo lo hago, la comida sabe más rica, con una variedad de texturas en un solo sabor, y lo más importante: un cúmulo de energía de diferentes fuentes convertido en alimento.

Como bióloga he estado en contacto con el estudio de los seres vivos, y aprendí cuánto tiempo se necesita para que el ser más pequeño complete su ciclo de vida, lo perfectas que deben de ser las condiciones para que un árbol florezca y la cantidad de tiempo que han requerido las especies en general para desarrollarse. Las variaciones que existen entre los genes son inmensas, todo para dar como resultado a los organismos que hoy conocemos. El filósofo y biólogo Jean Rostand aseguraba que el humano es una unión azarosa de genes, y que si se quisiera volver a formar, sería imposible. Las condiciones para cada ser vivo están compuestas por cientos de experiencias y condiciones para llegar a ser lo que son hoy. Al igual como nos tratamos a nosotros como humanidad, como seres complejos, también lo podemos hacer con todo lo que existe, por sus interacciones con el ambiente y su evolución a lo largo de millones de años.

Las plantas con fruto tardaron 280 millones de años en originarse, desde la formación de la tierra, y cabe aclarar que tampoco eran frutos evolucionados como los que consumimos hoy, todavía pasaron cientos de años para llegar a la fruta que consumimos, además de que ya ha sido mejorada por el hombre. Todo lo que consumimos tiene historia de millones de años. Si tradujéramos el “trabajo” de la naturaleza a conceptos de pago por producción laboral, seguramente sobrepasaría los millones de dólares, incluso no alcanzaría todo el dinero del mundo, y es importante valorar toda esta labor indirecta que ha hecho nuestro planeta.

Es fácil como consumidores intercambiar dinero por productos, pero espero que ahora puedas ver con más perspectiva lo que hay detrás. Y esto no debe ser tampoco visto como algo negativo e interpretar el trabajo humano inmediatamente como esclavitud, o el uso de agua de riego como sobreuso y desperdicio. Es cierto que en muchas ocasiones sí es así, pero este escrito va orientado más hacia la valorización positiva de los productos, y seres vivos. Vivimos en un planeta que lleva millones de años perfeccionándose y creando especies con características únicas. Si entrenas a tu mente a ver cada cosa que tienes entre tus manos como la suma de amor, tiempo y vida que son, podrás valorar más a tus pertenencias, y a todo lo que comprende nuestro planeta. No sólo a los seres vivos, sino también al viento, la luz y el agua que permiten que todo esto exista. Como humanidad sufrimos esta disociación con la naturaleza por acortar el consumo de cosas a “intercambio de dinero y bienes”, y esta es una de las razones por las que maltratamos el entorno en el que vivimos. La próxima vez que comas una manzana, practica el ejercicio de Thích: siente el sol, el agua, los insectos involucrados, las manos que lo cultivaron e incluso las del que te la vendió. No sólo la disfrutarás más, sino que harás una relación más estrecha con ellas. Cuando veas un manzano, recordarás con cariño el trabajo que hace para producir una sola manzana. También amarás la energía del sol, que desencadena la fotosíntesis en los árboles, y así crecerá tu red de apreciación por todo lo que compone a este planeta.  

Anuncios
Categorías Sin categoría

1 comentario en “El verdadero valor de los recursos naturales que pasamos por alto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close